lunes, 28 de marzo de 2011

Y para paliar el aburrimiento...

...qué mejor que actualizar mi blog. Aunque la verdad es que no me apetece currarme ninguna entrada de opinión o algún artículo hiperlargo de alguna serie/peli/lo que sea; así que me voy a limitar a explicar por encima en qué mangas y animes ocupo mi tiempo libre, por si a algún (inexistente) lector le da por sentir curiosidad. Quién sabe.

Bueno, al tajo:

¿QUÉ ESTOY VIENDO?

SLAM DUNK



Hanamichi Sakuragi es un estudiante de primer año del instituto Shohoku, también conocido como el "Rey de las Calabazas" o la "bestia-parda-busca-pleitos" (eso por mí); lo de las calabazas se debe a que ostenta el record de rechazos sentimentales del lugar, y diría yo que de toda la región, lo cual no es nada raro con su cara de pocos amigos y su mirada de "te voy a partir la crisma". Su actividad en el instituto, aparte de escaquearse de las clases, pasar de estudiar y recibir más calabazas, es liderar una banda de otros cuatro matones aficionados a meterse en peleas, cuanto más difíciles mejor. Pero un buen día todo cambia, cuando la chica número mil y pico de la que se enamora Sakuragi a primera vista, Haruko Akagi, hace acto de presencia frente a él diciéndole que le ha estado observando... porque reúne todos los requisitos físicos para pertenecer al club de baloncesto del instituto. Arrastrado por su amor, Hanamichi acaba uniéndose, y tanto el capitán como el resto de jugadores no dejan de percatarse de que tiene una especie de talento innato.

Divertida, competitiva y plagada de acción, como no puede ser de otro modo en una serie de deportes. Y no es que sea un género que me apasione (de hecho me aburre), pero supongo que siempre hay excepciones a la regla y ésta es una de ellas. Francamente adictiva, sobretodo para todo el que le gusten las riñas de instituto.

NANA



Nana Komatsu es una jovencita hiperactiva, dulce y alegre (y repelente en algunos momentos) que un buen día, alentada por el amor que siente hacia su Shoji, su novio, decide empaquetar sus cosas e irse a Tokyo en tren para encontrarse con él e iniciar una nueva vida, pues mantienen desde hace algún tiempo una relación a distancia. Durante su viaje, se sienta al lado de una chica que parece haber sido creada como su más pura antítesis: rockera, punk, encuerada, silenciosa, siniestra, irónica y fumadora compulsiva. Las dos chicas hablan durante su viaje a Tokyo, y en ese tiempo Nana descubre dos cosas sorprendentes: primero, que esa chica tan extravagante tiene su misma edad; y segundo... se llama igual que ella. Se trata de Nana Osaki. Las dos jóvenes se separan, pero el destino quiere que vuelvan a unirse cuando las dos coinciden en el mismo piso que quieren comprar, y el cuál acaban compartiendo por el placer de vivir con alguien y para compartir la renta de alquiler.

Otro género que no me apasiona: el shojo. Sin embargo, en mi búsqueda de series cotidianas di con ella, y se puede decir que en efecto es cotidiana a más no poder: el encuentro entre las dos Nanas es la excusa para presenciar cómo evoluciona la relación entre ellas, ellas mismas y su entorno social de amistades y romances. De momento entretenida (y con una OST brutal), aunque no apasionante, ya veremos cómo evoluciona.


¿QUÉ ESTOY LEYENDO?

HANA YORI DANGO



Makino Tsukushi es una chica pobre (pero pobre, pobre... pobre cual rata, vamos) que, contra todo pronóstico y gracias al esfuerzo monetario de sus padres, ingresa en el instituto de bachillerato Eitoku, un cubil de élite para los hijos de las personalidades más multimillonarias, afortunadas y asesinables de Japón. Ella, una chica normal y autosuficiente por naturaleza, detesta el estilo de vida de "niños de papá que nunca han tenido necesidad de trabajar" de la academia, y lejos de hacer amigos decide encerrarse bajo sus trenzas y su falsa carita de niña buena para pasar los tres años que le quedan de la mejor forma posible. Eso hasta que se topa con el F4, el cuarteto de los tíos más buenos, más millonarios y más peligrosos del instituto, el cual mantienen bajo su yugo como si de pastores con sus ovejas se tratase. El líder es Domyoji Tsukasa, el más multimillonario, peligroso, prepotente y creído de todos. Todo aquel que desafíe al F4 recibe una tarjeta roja, que básicamente significa "o te largas en un mes o te echamos nosotros"; y ¡sorpresa!, es Makino, la cual en un arranque de ira y para defender a una amiga desafía a Domyouji, quien la recibe. Desde ese mismo instante su tapadera se ve por los suelos y pasa a ser una paria gracias al F4; pero lejos de abandonar el instituto, se quita las trenzas y emprende una guerra cada vez mayor contra ellos... o más bien, contra Domyouji Tsukasa.

A primera vista es de estos shojos que me repelen a más no poder: dibujo ñoño, chicos guapos, pétalos de flores, pijos por doquier... sin embargo, darle una oportunidad es lo mejor que he podido hacer. No es para nada el clásico shojo de "niña tonta se enamora de pijo adinerado hiperperfecto y dulce"; ella es una guerrera cafre y él un cabeza de chorlito más idiota de lo que aparenta. Quitando capítulos sueltos ya la terminé y me dio pena hacerlo; pocas series consiguen ser tan divertidas, profundas y entrañables como ésta.

El anime no le hace demasiada justicia a mi parecer, pero me quedo con el opening (Futsuu No Nichiyoubi ni ~ Stepping Out), que recoge en pocos minutos el ambiente general de la serie con un aire sesentero muy genial. He aquí la versión larga:



...por supuesto, entre todas estas series no añado One Piece. La llevo viendo ocho años, y los que quedan.



Y esto es todo por ahora, habrá novedades. Corto y cierro.