jueves, 20 de febrero de 2014

Dialéctica.


- Buenos días.
- Ah, buenos días, Rose. 
- ¿Qué vas a tomar, Pete? 
- Ya era hora, ¿no?, llevo más de media hora esperándote. 
- Un café y... bueno, no lo tengo tan claro... eh... 
- Lo siento. El tráfico, ya sabes... 
- También tengo té, limonada, chocolate caliente... 
- ¿Vas a llorar? Venga, Mary, ese tío no te merecía. 
- ¿Tienes algo de naranja? 
- El tráfico, siempre el tráfico, es tu excusa siempre que quedamos.
-  Refrescos varios y zumo natural.
- Es que es verdad, te lo juro, donde vivo tiene que haber un superávit de coches que... 
- Zumo de naranja, pues; y sin pulpa, a ser posible. 
- Te lo traigo enseguida. 
- ¿Me tomas el pelo? Te ha puesto los cuernos, no es excusa, tú nunca lo hubieras hecho. 
- ...que este sitio sería interesante para una “merienda de negocios”, es muy agradable. 
- ¿Seguro, Jake? Parece que hay mucha gente, no sé si podremos hablar. 
- ¿Supequé? Bah, ya da igual, me he habituado a matar el tiempo esperándote... ¿lo traes? 
- El... el caso es que... 
- ¿El caso es que qué? U... un momento, no me digas que tú también le has... ¿en serio, Mary? 
- ...bocadillos de berenjena con queso. En serio, Tom, están deliciosos. 
- ¿Invitas tú, Jake? Estoy demasiado nervioso para pagar, no sé si conseguiremos cerrar el trato. 
- ¿Qué...? Ah, coño. Sí, siempre llevo un poco. Pero a plena luz del día... ¿seguro que...? 
- ¿Mary?, ¿estás llorando? No pretendía sonar tan brusca, es solo que... ¡Oh, venga, Mary, vuelve! 
- Mira al listo este, como si yo no estuviera nervioso... Saldrá bien, ya verás. 
- ¿La cuenta, Tan? 
- Eh... claro. Mi... mi amiga ha tenido que irse, yo pago la cuenta... ¿cuánto es? 
- A plena luz del día, sí. Venga, nadie está pendiente de nosotros, pensarán que me duele la cabeza y... 
- No lo tengo tan claro, ese tipo es un hueso duro de roer. El clásico empresario que... 
- ...sabe a ciencia cierta lo que se cuece en su café. Y sabrá que esto no son aspirinas, digo yo. 
- Venga, hombre, que por lo menos pagamos. ¿Nos van a echar por colocarnos un poco? No lo creo. 
- … así que tengo la sensación de que nuestra idea no le va a interesar lo más mínimo, no sé... 
- 5'70 por dos cafés y dos porciones de tarta. 
- El caso es que tienes ojeras y desde que llegué he notado que sudabas... hoy ya te has pillado una buena, que a mí no me... 
- ¿Tanto? Da igual... quédate con el cambio, Rose, por favor. 
- Pues lo amenazamos un poco, como en El Padrino. ¿Recuerdas lo del caballo? 
- Ja, ja, siempre tienes ánimo para bromear... porque bromeas, ¿no...? 
- Gracias, Tan, ¡vuelve cuando quieras! 
- Solo un poco de marihuana para desayunar y despejarme, tío, no empieces a investigarme. 
- Bueno, bueno... yo solo digo que esto después de una dosis de, por ejemplo, caballo, no sería... 
- Tu zumo, Pete. 
- Gracias, Rose... oye... esa chica que se ha ido ahora... 
- Jake... bromeas, ¿verdad...? 
- Bromeo, claro que bromeo... aunque... el otro día lo pesqué manoseando a su secretaria y... 
- ¿Tanya? Es una clienta habitual. Una pena lo de su amiga, Mary. 
- Sí, lo he estado oyendo. Ventajas de venir solo. Pero esa Tanya... 
- ¿Y...?
- Pues que tenía el móvil a mano y... 
- No jodas, Jake... 
- Sí, está soltera. Y no, no le interesarás. 
- ¿Qué? ¿Por qué? 
- Dame esa mierda de una vez, tío, tengo mono y no estoy para tonterías... y no me mires así. Eso es... no, espera: una más. Entrarán rápido con la cerveza... ¿me das un poco? 
- Porque está enamorada de su amiga, Mary. Ventajas de ser la camarera, una se entera de muchas cosas. 
- ¡¿Qué?! ¿Es lesbiana? 
- A tu salud, tío. 
- Tom... 
- No, Jake. No. Me niego, y te estoy hablando muy en serio. No quiero extorsionar a nadie. Si no acepta, lo intentamos con otro cliente y se acabó. 
- Claro, claro... Ah, mira, ahí llega. 
- Sí, sí, pero no tragues tanto, anda, que mezclar el alcohol con eso es... eh, tronco, ¿te pasa algo...? Oye... 
- ¡Buena deducción, Sherlock! Claro que es lesbiana, te lo estoy diciendo. ¿Quieres algo m...? 
- ¡AYUDA! ¡POR FAVOR, JODER, AYUDA! ¡M... MI AMIGO T... TIENE CONVULSIONES... N... NO SÉ QUÉ...! 
- ¡Mira, Rose...! 
- ¡Mierda, y en mi cafetería...! Voy a llamar a una ambulancia. 
- ¿Señor Jackson? 
- ¡Cielo santo...! ¿Esto acaba de ocurrir?, ¿justo cuando he llegado? 
- Eh... eso me temo... uhm... ¿Jake...?, ¿nos vamos a otro sitio?, ¿qué hacemos? 
- ¡Rápido, Rose! ¿Oiga? Respire, amigo, respire... 
- Sabes que me molesta que susurres, Tom. ¿Y qué modales son esos? Tiene toda la pinta de ser un yonqui, ahora se lo llevarán o al hospital o a la morgue y podremos seguir a lo nuestro. 
- Pero... 
- ...sí, exacto, a dos calles de la Biblioteca General, haciendo esquina. Dese prisa, por favor. 
- ¿Señor Jackson? Thomas y Jacob Anderson, presidentes de O-Games Corporation. Lo hemos citado aquí para...

No hay comentarios:

Publicar un comentario